miércoles, 14 de agosto de 2019

Clave

{lo escribo para fijarle limites, para ver que no tiene encanto, para dejarlo.}
La invención de Morel, Bioy Casares

Sabes
en qué clave hablo cuando no hablo
en especial contigo. 

Duermes
durante el día en la memoria
pequeño, invisible;
esperando cama, almohada noche
para emerger fosforescente.

Tengo el dudoso privilegio
de recordar tus primer mirada
el preciso instante
la actividad exacta;
repito cada madrugada.

Ojos muy grandes para la cara
cara muy grande para olvidarla
olvido muy necio para lograrse.

¿O no?
¿Te olvidaste de mi pelo?
¿de mis nervios saltantes?
¿de la aventura constante..?

Quiero verte.
Dejar la reconstrucción a ciegas de esta tu voz,
tu paso tu ropa tus cobardías
tenerte real y enfrente desmintiendo
el mar de fantasía de cada noche.

¿Podré verte?
Si me asusta la idea sola.
Si aunque lo deseo, no lo quiero.
(La fortuna tampoco quiere, por la suerte que sea)

¿Qué quiero?
Que salgas de mis insomnios.
Que niegues todo lo dicho.
Una u otra, pero no esto.

Por ahora, tras una vela
tras la boca cerrada, el silencio obstinado
queda el sutil imaginario consuelo
de que entiendes todo esto aunque no lo diga.




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