miércoles, 28 de octubre de 2020

Cuando el pasado nos alcance

 ¿Has sentido (en la noche, cuando reina la sombra)

un tictoc apasionado y profundo en ti, la clara rotura

la urgencia de reparación?

Algo está mal pero aun funciona el mundo. Se sigue

hasta que.

[Estoy cansada. Pero todos lo estamos, ¿no? Sólo que yo no hago nada]

Hasta que vibra algo del exterior, algo de fuera pero que está dentro

Dan igual los lugares, algo resuena

Regresa la Herida Original y golpea, sangra, grita

rasga, bulle, rompe, corta

destroza, aúlla, llora, pero no mata.

Las cicatrices no sanan, lo vi en una película.

Las pesadillas no se evaden y el presente no es

más que una fina repetición, un remake disfrazado

y no queda más que esperar, esperar, esperar

Cansado y casi sin vida, el perdón, la esperanza de un futuro

en que el olvido llegue a salvarnos, ese irresponsable

pero bálsamo de perdón al final.


[Nunca más querría escribirte a ti, juré que no lo haría pero no puedo parar y cada vez que escribo es por ti, porque solo escribo desde la herida de abandono que me dejaste, el amor no me saca letras y es terrible, pero al fin y al cabo aquí está. Lo peor es que de seguro duermes o te drogas tan alegre y tu sí, sin memoria, mientras que yo no puedo a veces con mi vida. Y no te odio, sólo quiero que sepas el precio grandísimo de tu felicidad, la sangre bulle en esta cicatriz falsa, fantasma.]